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Las mujeres de mi vida 💜 de Maitena en el CEC
Un poco de la historia de la artista
Maitena Inés Burundarena (Buenos Aires, 19 de mayo de 1962), conocida artísticamente como Maitena, es una historietista y humorista gráfica argentina. Nació en la ciudad de Buenos Aires y creció en la localidad de Bella Vista, junto a sus seis hermanos. Es de ascendencia vasca por parte de su padre, Carlos Burundarena, y polaca por parte de su madre, Janina Streb. Su padre fue ministro de Cultura y Educación de la Argentina durante el Proceso de Reorganización Nacional, en 1981.
Estuvo casada una vez y tiene tres hijos. Entre los años 2000 y 2012 residió en La Pedrera, departamento de Rocha (Uruguay), para luego regresar a la Argentina.
Entre sus obras más importantes y reconocidas internacionalmente se encuentran Mujeres Alteradas, su trabajo más emblemático. La serie comenzó a publicarse en la revista Para Ti y posteriormente fue recopilada en cinco tomos. A través de tiras cómicas, retrata con humor, ironía y realismo las obsesiones, contradicciones y experiencias cotidianas de las mujeres.
Otra de sus producciones destacadas es Superadas (2006), donde explora y satiriza los dilemas, inseguridades y presiones de las mujeres adultas contemporáneas. En Curvas Peligrosas (2008) aborda las relaciones, el amor y la sexualidad desde una perspectiva femenina. Más recientemente publicó Rumble (2024), su primera novela, en la que recupera parte de su preadolescencia en el Buenos Aires de los años setenta.
Las mujeres de mi vida 💜 de Maitena en el CEC
“Una propuesta para acercarse al universo de una de las artistas más importantes del humor gráfico argentino, conocer su proceso creativo y recorrer originales, bocetos y piezas inéditas.”
Desde la fachada, la muestra resulta llamativa a primera vista. El Centro de Expresiones Contemporáneas se halla ploteado con obras de Maitena, donde ya se pueden ver un poco las Mujeres de su vida.
Algo llamativo es que no se puede acceder al lugar desde la entrada principal, solo se puede ingresar desde los laterales del cuerpo que alberga su muestra. En ambas entradas por los “costados” lo primero que aparece es el texto curatorial acompañado de su “logo”. En este texto explica aspectos de su vida y cómo estos se relacionan con su obra. Destaca que los temas que trata en sus historietas están plagados de simbolismo, problemas, estereotipos, mandatos sociales, atravesados por el humor. Este es el único texto escrito de forma “tradicional”. El resto de textos de las salas parecieran estar hechos de puño y letra sobre los paneles móviles, lo cual agrega un condimento muy particular. Alguien más utiliza sus manos para escribir lo que yo estoy leyendo. Esta decisión no solo rompe con la neutralidad que suelen tener los textos en museos, sino que también genera cercanía. Los textos se hallan a su vez en paneles gigantescos, con letras de gran escala, con palabras e ideas contundentes, pero aun así no te avasallan.
Resultan aún más abrumadores la “letra chica” de su obra. Es decir, en sus dibujos, sus historietas. En ellas refleja los rasgos más hostiles y delirantes de “ser mujer”. Deja aflorar entre risas los calvarios experimentados a lo largo de toda la vida. Abarca el ser niña, adolescente, adulta, madre, casada, soltera, sin hijos, vieja, hija, amiga, etc. Cada rol implica distintas presiones sobre nosotras, principalmente sobre nuestros cuerpos. Algo que advierte Maitena es que no pretende hacer sociología, o psicología con sus historietas, sino agregarle humor a estos pesares compartidos. Maitena democratiza sus dolores, apuntando a que la mujeres que lo lean no solo se rían sino que también se sientan más acompañadas, es decir, no somos las únicas atravesadas por esas agujas.
La propuesta curatorial organiza este recorrido no de manera lineal, sino mediante distintos núcleos temáticos que la museografía traduce en soportes, escalas y dispositivos diversos.
El recorrido puede dividirse en siete momentos que conviven. A su vez, se distingue una primera parte donde priman los colores vibrantes. Dentro de esta se halla un primer momento que engloba su obra de historietas, en las que puedes leerlas y te cuenta las temáticas que se abordan en cada serie.
Un segundo momento donde estas historietas cobran más tamaño. No se recorren como pasando una revista (como lo son las anteriores) sino como un laberinto. Ambas partes abordan los complejos de existir como mujer.
Un tercer momento son los bocetos originales de sus dibujos, esparcidos por cada área como parte imprescindible de su proceso creativo, que a su vez cuenta las exigencias que tiene con ella misma.
Un cuarto momento es este proceso pero condensado en un cubículo en el centro de la sala. Dentro de este pueden verse materiales, bocetos, objetos personales, etc. todo sobre una mesa gigante. Para verlo tenes varias ventanas, de alturas y tamaños varios. Como si sus métodos de creación fueran tan íntimos, que solo podes verlos desde afuera, sin dejarme ser parte.
En una segunda parte, la curaduría propone aquí un cambio de clima expositivo, que la museografía acompaña mediante una iluminación tenue y una paleta cromática oscura, diferenciando este sector del resto del recorrido. Allí hay un quinto momento cerrado, al cual solo pueden acceder personas mayores de edad, ya que es parte de su obra erótica. Dentro de este espacio hay detalles varios de colores neón asociados a la sexualidad. Al igual que en el resto de la exposición, esta temática se presenta desde la experiencia femenina, donde conviven el placer, la culpa, las exigencias, los abusos y la experimentación.
Luego, un sexto momento, también oscuro, muestra cómo no solo dibuja historietas sino también cómo utiliza sus trazos para exponer demandas sociales, a saber el aborto legal, seguro y gratuito, los derechos de la comunidad LGBTIQ+, el movimiento de Ni Una Menos, entre otras. También relacionadas con las tormentas de la experiencia femenina, pero ya no desde el humor.
En un séptimo y último momento, llamativamente (o no) del “lado oscuro”, se encuentra una pared gigante pintada de negro en la cual se halla ploteado el título de la muestra y sobre la cual, en algún momento hubo a disposición fibrones para que el público pudiera escribir sobre las mujeres de su vida. Una posible interpretación de esta decisión museográfica es que justamente la oscuridad es la que suele primar en nuestras vidas, y en la obra de Maitena, ya sea de forma literal o metafórica. Precisamente son esas mujeres de nuestras vidas que muchas veces son el faro que nos guían, nos sostienen o simplemente nos acompañan





Cuándo y dónde ver Maitena
DEL 17 AL 20 DE Julio – Domingo, Jueves, Viernes y Sábado De 15 a 20 horas – Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC) – PASEO DE LAS ARTES 310 . Rosario Santa Fe
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