¡Suscríbete al club de lectura! Clic aquí

Hacer del horizonte una posibilidad
Este texto surge a partir de una conversación que se dio en la Escuela de Museología sobre una de las preguntas que más atraviesa a quienes estudian la carrera: la salida laboral. Frente a esa inquietud, Marisa —profesora de Museografía de 1er y 3er año— compartió con los estudiantes una reflexión profundamente personal sobre su recorrido de vida, el trabajo, las decisiones y la importancia de animarse a construir nuevos caminos lejos de lo conocido. Desde su experiencia, invita a pensar la museología más allá de Rosario y a imaginar otros horizontes posibles para ejercer la profesión.
Hola chicos, soy Marisa y anoche hablaba con los chicos de 3er año sobre la pregunta que dio vueltas el lunes por la escuela en ese face to face que tuvieron con los profes… “salida laboral”.
Me salió el consejo de vieja y no pude no decirles o compartirles mi experiencia…
Hace años, cuando me recibí de profe en Rosario, solo tomaba suplencias, una porquería, mal pagas, no respetadas y corriendo todo el tiempo, y para vivir terminé en una oficina. Un verano, en mis vacaciones, me fui a recorrer la Patagonia… desde Esquel a la ciudad de Neuquén. Cuando volví, renuncié al trabajo de escritorio que tenía y en junio me fui a vivir allá, el destino fue San Martín de los Andes. Trabajé de moza mientras lloraba porque extrañaba mi ciudad, a mis amigos, a mi perra… En agosto, por consejo de gente que fui conociendo, me fui a Junín de los Andes a tirar CV y ahí cambió mi vida, literal, me ofrecieron el paquete completo de horas en una escuela rural mapuche, del paraje San Cabao… camino al lago Huechulafquen. Desde ese día que me estaban esperando (porque no había docentes de historia ni de FEC) tuve un motivo para dar gracias al universo por estar ahí… por haber encontrado mi lugar en el mundo y con él a la maravillosa gente que vive ahí, a mis amigos del alma, alumnos con los que todavía me escribo, compañeros de trabajo maravillosos y gente que la Patagonia me regaló.
Moraleja… apuesten, salgan de su zona de confort, busquen nuevos horizontes, anímense a soñar y sobre todo a caminar su propio camino. Rosario ya está ocupada… dinosaurios están apropiados de cada hueco de esta ciudad… y los poquitos que quedan libres son anhelados por todos!!!
Abran la jugada, Argentina es un maravilloso país, con lugares soñados, con rincones que aún no están explotados. Y en relación a la museografía, hay cientos de museos improvisados a cargo de gente de buena voluntad. Ejemplo (y este es solo uno), en la punta de riel de la Trochita, en Esquel, hay un museo… re lindo pero le falta narrativa, una museografía que capte, que emocione, que haga sentir el frío en los huesos, que llene de lágrimas el alma pensando en los “pioneros” que llegaron y se quedaron…
Chicos, no se queden… nuestro país necesita ser “poseído”… “apropiado”… “desarrollado” en cada uno de sus rincones. Sin miedo apuesten, cara, hagan rodar la moneda que seguro sale cara y ganan.
Extrañen, lloren… sueñen… luchen por lo que quieren y sobre todo construyan su propio camino, hay miles de caminos esperando ser explorados…
Marisa

Mas sobre la autora
Soy Marisa Scocco, madre de 60 años, sommelier y especialista en té, Profesora de Historia, esposa y arquitecta (es ese orden), como dijo alguien alguna vez y yo me lo apropié, rosarina por accidente, patagónica por elección. Hace 21 años que doy clases en la escuela Superior de Museología en las cátedras de Museografía I y III. Hoy se podría decir que vivo en la ciudad de Funes, y ahí disfruto de crear blends de té y tisanas y los comparto con los que aman el té. Me gusta preparar mis clases y compartirlas con los chicos de la escuela, disfruto ir al colegio e intercambiar experiencias.



