¡Suscríbete al club de lectura! Clic aquí

MUSEOS BAJO LA LUPA: Museo de la Ciudad Estanislao Baños.
Rosario, 13 de enero 2026.-
En pleno valle de Santa Rosa de Calamuchita se encuentra la ciudad homónima surcada por el río que también lleva ese nombre, a 96 km. de la capital de la provincia de Córdoba. Esta zona estaba habitada por los comechingones, aborígenes agricultores y ceramistas. Al actual Río Tercero lo llamaban Ctalamochita, palabra que se forma por dos vocablos: “árbol importante” (ctala/tala) y una palabra que significa “muchos” o “abundancia”. Así tenemos el término que define a la zona del Río Tercero como de muchos árboles (tala y molle). Este río desemboca en el Carcarañá, para después alimentar al Paraná y converger en el Río de la Plata. Actualmente, según datos del año 2022, los que habitan en forma permanente la ciudad son aproximadamente unos 19.100 santarroseños/as, pero, durante la temporada de verano, esa población llega a triplicarse o cuadruplicarse por ser un importante polo turístico. Y es, en esta ciudad, donde se encuentra el Museo de la Ciudad Estanislao Baños. Emplazado en el casco histórico, junto con la “Capilla Vieja”, forman parte del Paseo de la Historia. Ocupa la esquina del pasaje Humberto Salgado y Corrientes y fue inaugurado en el año 2006. En el 2021 fue reinaugurado con la renovación de su guion museológico y museográfico.

El MEB está bajo la órbita de la agencia de la Municipalidad de Santa Rosa de Calamuchita y es de entrada libre y gratuita. Para acceder por calle Corrientes se deben caminar unos 80 mts. en pendiente hacia arriba por una vereda que se encuentra en perfecto estado y, señalando la dirección hacia la entrada al museo, hay huellas de calzado de todos los tamaños pintadas en la misma senda invitando a los transeúntes a ingresar.

Acompañan el recorrido cuatro estatuas hecha de metal, entre las que se destacan la que representa a los “Aborígenes de las Sierras Centrales” y la del “Peón Rural Serrano”. Antes de acceder a la entrada, se colocaron, en el piso, 8 (ocho) baldosas de color amarillo anticipando la existencia de rampas para permitir el ingreso a personas que se movilizan en silla de ruedas. Ya, dentro del museo, se puede apreciar que las distintas salas están en diferentes niveles, pero todas accesibles por rampas con barrales a modo de pasamanos. Es una herramienta de inclusión que facilita el recorrido a personas con discapacidad motriz para que puedan apropiarse del patrimonio y realizar el recorrido de manera independiente. Ni bien se ingresa nos encontramos con una cartela adherida a la pared que reza la misión del museo:
“La Misión del Museo de la Ciudad Estanislao Baños, es exhibir, conservar, investigar y preservar el legado de su pasado histórico, sociocultural y natural de Santa Rosa de Calamuchita a través de su patrimonio material e inmaterial, impulsar el desarrollo de actividades culturales-educativas para dar a conocer y transmitir su identidad como comunidad”.



A través del recorrido de sus salas se transmite parte de la historia del pueblo de Calamuchita. Cada una tiene un color diferente:
- Sala Verde: Megafauna en las serranías.
- Sala amarilla: Primeros Habitantes.
- Sala Rosa: Período Colonial.
- Sala Roja: Los Inmigrantes
- Sala Blanca: Historia de la Fundación de Santa Rosa.
La sala verde exhibe un Gliptodonte completo de gran valor histórico, hallado en junio de 1991 sobre la margen izquierda del río Santa Rosa. Este espécimen se desarrolló hasta la última glaciación (era de hielo) y marcó el final de la mega fauna. Esta era comenzó hace unos 110.000 años y terminó alrededor del 9.700 a.C.

La sala amarilla nos habla de los primeros pobladores de la zona: los Comechingones. Esta comunidad habitaba en todas las serranías de las provincias de Córdoba y San Luis, eran altos, de tez oscura y con una característica notable: tenían barba. Gozaban de una excelente adaptación al terreno montañoso. Eran agricultores y ceramistas. Nómades estacionales, cazadores y recolectores. Conocían las técnicas del tejido y el cultivo del maíz y la quínoa. También recolectaban los frutos del algarrobo. La población nativa fue distribuida por los españoles en encomiendas, es decir, ellos le daban protección a cambio de fidelidad y trabajo, y, las tierras que luego se convirtieron en estancias, fueron entregadas en merced real.

La sala rosa nos brinda información detallada desde la llegada del invasor y la posterior vida colonial. En 1548, remontando el río Carcarañá, Francisco César llegó buscando la rica ciudad mencionada en la leyenda el “Rey Blanco”. En 1642 Don Sebastián Carranza y de la Torre se establece para manejar la primera estancia en la zona a la que nombró Santa Rosa en honor a Santa Rosa de Lima, patrona de América. El 10 de diciembre de 1877 la estancia se vende a Pedro José Núñez y luego, su nieta Mercedes Prado Núñez, junto a su marido Estanislao Ramón Baños, deciden donar los efectos necesarios para la construcción de la capilla y lograr así el posterior asiento de la población. Es por ello que el 10 de diciembre se toma como el día fundacional de Santa Rosa de Calamuchita. Me pregunto: -el museo, no debería llamarse Mercedes Prado Núñez? Durante el siglo XIX la vida era netamente rural, el trabajo era realizado por esclavos negros y pardos esclavizados, indios y pardos libres en condición de: concertados, criados, entenados, peones, agregados y conchabados. Las tares masculinas eran; arrieros, domadores, yerra, recogida de ganado, esquiladores, constructores, albañiles, quinteros entre otras. Mientras que las mujeres hilaban, tejían y se dicaban a tareas domésticas. La hibridación étnica de todos estos actores fue configurando la sociedad mestiza propia de las zonas serranas.

La sala roja nos presenta la llegada de los inmigrantes producto del contexto de una política agroexportadora, ávida de mano de obra, la cual fue impulsada por el incipiente gobierno nacional. Con el ingreso de migrantes se termina de conformar la identidad de la población de la zona con la mezcla de familias criollas y mestizas con la europea. El museo exhibe una serie de objetos propios de la época: fotografías de familias numerosas, herramientas agrícolas, máquinas de coser, instrumentos para arreglar y fabricar calzado, cunas de hierro, etc. Recientemente la sala fue modificada con la anexión de nuevos objetos relacionados a la comunicación de la época: estafetas, correo y radiodifusión, lo cual se logró con el aporte de la comunidad que colaboró aportando datos y con la donación de cartas, estampillas, fonógrafos, las primeras radios etc. De esta manera se dio lugar a que la comunidad interactuara con el museo fortaleciendo vínculos y abriendo un espacio para el encuentro.
La sala blanca esta dedicada a la historia de las personas que decidieron hacer de esta zona su lugar de residencia y pone especial atención a la labor de Estanislao Baños, pionero y colonizador que dejó su huella en la fundación y desarrollo de la ciudad. Ayudó a poblar el área de Santa Rosa, donando terrenos para la reconstrucción de la capilla y otras dependencias necesarias para el funcionamiento del nuevo poblado.

Para finalizar, debo decir que este museo cumple con todas las características adecuadas de un museo regional multitemático, propio de ciudades pequeñas o rurales, que hacen las veces de museo Arqueológico, museo de Ciencias Naturales, museo Histórico, etc. En particular, el MEB, tiene bien diferenciados los períodos o etapas en que fue seccionada su historia. Si bien responde a la clásica línea del tiempo, cada sección habla por sí sola, es independiente y tiene identidad propia. Haciendo una valoración, lo más objetiva posible, el museo necesita más instrumentos o medios de inclusión como audio guía, audio guía descriptiva, apps de RA. Además, de un aire acondicionado para mantener una temperatura estable en todas las salas ya que la única ventilación que posee son las ventanas que abren se par en par con las conocidas consecuencias negativas que esto conlleva sobre el patrimonio del museo. Observé que muchos objetos están resguardados en vitrinas, pero otros no y están muy al alcance del visitante, salvo el Gliptodonte que tiene delimitado el espacio por un sistema de postes separadores. En cuanto a la sala de los preexistentes, se cae siempre en lo mismo: existieron en un pasado muy lejano, ya desaparecieron, se los muestra dóciles con la llegada del conquistador, y sumisos y hasta alegres y acomodados a su nueva realidad de esclavos en las haciendas de los españoles. Pero nada cuenta del presente ni del legado de esas comunidades y menos de los afrodescendientes. Y, como es costumbre, poco y nada se habla de las mujeres: tejían, realizaban actividades domésticas. No encontraron ninguna digna de ser destacada. Pero a mi modo de ver, SÍ existieron y existen. Algún día, alguien las va a descubrir…
Actualmente, se está trabajando en la incorporación de código QR para que los visitantes puedan acceder a la información del museo con sus móviles. El MEB es visitado por aproximadamente más de 3000 turistas, vecinos, investigadores y escolares.

ESTELA LUCCI
Más de este autor
MUSEOS BAJO LA LUPA: Museo La Loma
Rosario, 15 de febrero 2026.- Los Cocos es una localidad y municipio del departamento de…
MUSEOS BAJO LA LUPA: Museo de la Ciudad Estanislao Baños.
TODAS LAS QUE FUIMOS Mujeres ocultas por la Historia: Ennigaldi-Nanna
Rosario, 27 de diciembre 2025.- El Museo de Ennigaldi-Nanna data del 530 a. C. y…
TODAS LAS QUE FUIMOS. Enheduanna y el origen de la escritura
Rosario, 20 de diciembre 2025.- Me pareció interesante comenzar trayendo a la memoria a Enheduanna:…


