En Cuentos de amor de locura y de muerte se repiten la tragedia, el sufrimiento físico y mental, las obsesiones, la enfermedad, la violencia y la demencia. Todo contado con una prosa directa, casi seca, que no necesita exagerar para incomodar. Quiroga describe al ser humano enfrentado a situaciones que lo superan, y lo hace sin idealizarlo. Aunque suele compararse este libro con Cuentos de la selva, el tono es muy distinto. Mientras que en este último hay más humor, ternura y una convivencia casi armónica entre humanos y animales, en Cuentos de amor de locura y de muerte la selva y el entorno aparecen como fuerzas implacables, indiferentes al destino humano.