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Una memoria que resiste (Crónica)
En el año en que los antiguos dijeron que el tiempo daría un vuelco —a lo que en lengua
del Inca llaman pachakuti— emprendí mis andanzas por los señoríos altos de la sierra,
deseoso de entender el modo de vivir de los naturales y el orden secreto que guardan en
su memoria. Pues aunque muchos opinan que estos pueblos han quedado mudos desde la
entrada de los barbudos, yo vi con mis propios ojos que su silencio no es muerte, sino
resguardo.
Hallé primero los ayllus de la quebrada de Huarochirí, donde los runas hablan bajo, como
temiendo que las piedras mismas repitan lo que dicen. Allí me mostraron una wak’a
escondida entre dos rocas negras. No era un ídolo visible, sino apenas presencia, le
llamaban respiración del cerro. Los ancianos la saludaban poniendo la frente en la tierra, y
al elevarse, sus ojos tenían un brillo que no era de este mundo. Preguntéles cuál era el
nombre de aquel espíritu, y respondieron que los nombres antiguos ya no podían
pronunciarse sin riesgo, pues el aire estaba lleno de oídos extranjeros.
Proseguí luego hasta un tambo donde me recibió un varón de mucha edad llamado don
Felipe Guaman Poma, de quien todos decían que sabía leer el alma de la tierra igual que un
sacerdote lee su libro de coro. Tenía el rostro surcado como los muros de Sacsayhuamán, y
cuando hablaba lo hacía con la llaneza de un pastor, mas sus palabras poseían un filo
extraño, como de quien escucha cosas que otros no oyen.
Dijo que el mundo, antes ordenado con sabiduría por los apus, se había torcido como soga
vieja. Lo han maltratado —así decía— la codicia de algunos y el olvido de muchos. “El
runa,” afirmó, “no es bestia ni siervo, sino hijo legítimo de estas montañas. Cuando se le
arranca de su ayllu, el cerro mismo se queda sin corazón”. Aucéme a preguntarle cómo
sabía tales cosas, y sonrió apenas: “Porque los cerros hablan, señor, sólo que hay que saber
oírlos.”
En la noche permanecí en su casa, y mientras el viento del altiplano golpeaba contra los
muros, oí a don Felipe murmurar una plegaria que mezclaba nombres cristianos con
antiguos vocablos de su gente. Supe entonces que su fe era como esos tejidos que fabrican
las mujeres de la sierra: vista desde lejos parece una sola, mas de cerca se distinguen
muchas hebras entrelazadas, ninguna de las cuales puede arrancarse sin destruir el todo.
A la mañana siguiente me mostró sus papeles, llenos de dibujos y escrituras. Decía él que
eran destinados al rey de Castilla, para que supiera el estado deplorable en que vivían sus
vasallos indios. Mas mientras me enseñaba sus trazos, tuve la impresión de que no era al
rey a quien realmente hablaba, sino al tiempo mismo. Como si buscara dejar sembrada una
señal para generaciones que aún no habían nacido.
En mi recorrido final pasé por aldeas donde los hombres trabajaban la chakra con una
paciencia que parecía ajena a la pena. Observé cómo ofrecían las primeras hojas de coca a
la tierra antes de probar bocado, y cómo una leve inclinación de cabeza bastaba para
honrar al espíritu del lugar. Entonces comprendí que estos pueblos, aun sometidos,
conservan una sabiduría que ningún edicto puede borrar, la de saberse parte de un hito
mayor que la vida y la muerte.
Afirmo aún, que la voz de Guaman Poma no será olvidada, aunque sus cartas se pierdan o
sus dibujos se borren. Pues en cada piedra, en cada cerro y en cada runa que camina
descalzo por los caminos altos, vive aún la añeja memoria que él quiso resguardar. Y quien
viaje atento por estas tierras andinas oirá, entre el viento, una advertencia suave:
Que el mundo puede inclinarse hacia la sombra,
pero mientras exista quien escriba,
la luz tendrá dónde volver.


Glosario de términos quechuas / andinos
- Pachakuti: Concepto andino que refiere a un gran vuelco o transformación del mundo y del tiempo. No es solo un cambio político o social, sino una alteración profunda del orden cósmico.
- Ayllu: Unidad básica de organización social en el mundo andino. Comunidad de parentesco, trabajo y memoria compartida, ligada a un territorio específico.
- Runa: Persona, ser humano. En la cosmovisión andina no designa inferioridad, sino pertenencia plena al mundo y a la comunidad.
- Wak’a (o huaca): Lugar, objeto o entidad sagrada donde habita una fuerza espiritual. Puede ser una montaña, una piedra, una cueva o un elemento del paisaje.
- Apus: Espíritus protectores de las montañas. Son entidades vivas que cuidan a los pueblos y regulan el equilibrio del mundo.
- Tambo: Lugar de descanso y provisión en los caminos del Imperio Inca, usado por viajeros y mensajeros.
- Chakra (o chacra): Parcela de cultivo. Espacio donde se trabaja la tierra en relación directa con lo sagrado y lo comunitario.
¿Quién fue Felipe Guaman Poma de Ayala y por qué es importante?
Felipe Guaman Poma de Ayala fue un cronista indígena andino nacido en el siglo XVI,
testigo directo de los primeros tiempos del dominio colonial español en el territorio del
antiguo Tawantinsuyu. Autor de la “Nueva corónica y buen gobierno”, escribió y dibujó
una de las obras más singulares de la historia americana: un extenso manuscrito dirigido
al rey de España en el que denunció los abusos del sistema colonial y dejó testimonio de la
vida, las creencias y la organización social de los pueblos andinos.



